Llocs d'Interès

Parroquia San Lorenzo Martir

Situación:

En el centro del casco urbano, coincidente con el núcleo histórico de la población de Bèlgida.

Descripción:

La iglesia primitiva, existente ya en 1334, era pequeña. La construcción actual data de finales del siglo XVII, aunque su decoración es renacentista (de orden toscano en fachada). En el siglo XVI se le añadió la Sacristía, entre 1602 y 1633 el Sagrario, en 1659 la portada, y entre 1777 y 1779 la Capilla del Ecce Homo.

Ocupa una superficie de 538 m2. La iglesia recae a la plaza donde se hallaba el Palacio del Marqués. Frente a ella se sitúa el volumen de la Torre-Campanario, junto a la puerta principal, a los pies de la nave, en el lado del Evangelio, en el ángulo saliente que forma el templo con la calle del horno, marcando la esquina. Es un prisma cuadrangular de 3’60x 5’30 m. de base y 20’60 m. de altura. Está formado  por tres cuerpos, de correctas proporciones. Tiene tres campanas en los ventanales Norte, Este y Sur. Destaca en ella un reloj de sol situado bajo otro más moderno.

El aparejo empleado es de mampostería de piedra irregular y de modesta fábrica de cadenas de sillarejo pequeño de desigual longitud en las esquinas de la torre y del templo.

El interior consta de una nave, de 25’12 m. de largo por 7’10 m. de ancho y 6’10 m. de alto, hasta el arranque de la bóveda de cubierta. Ésta es de medio cañón, con lunetos y cuatro arcos de medio punto, sobre pilastres y contrafuertes, que albergan capillas laterales con sencillos retablos de escayola e imágenes actuales (Nuestra Señora del Carmen, San Ramón Nonato, La Inmaculada, San Antonio Abad, San Antonio de Papua, la Virgen de los Dolores y el Corazón de Jesús). Las correspondientes a la zona donde se sitúa la capilla de la Comunión están comunicadas entre sí. Cuenta con cúpula sobre pechinas en el crucero. El altar mayor es de estilo Renacentista, con un retablo de madera de dos cuerpos.

Tras el altar mayor se encuentra la sacristía y una pequeña capilla, cubierta con bóveda de medio cañón, de cuatro tramos, en disposición perpendicular a la nave central, del siglo XVIII. Esta última cuenta con decoración barroca, con zócalos y solados de azulejos valencianos, también del siglo XVIII. En ella se guardan algunas piezas de orfebrería y ornamentos religiosos, constituyendo un museíto. En la sacristía se conserva una cajonada de caoba del siglo XVII.  En el año 1802 se realizaron obras de ampliación, consistentes en la adición de la capilla de la Comunión. Ésta cuenta con cúpula sin linterna, restaurada en profundidad en 1920. En el altar mayor tiene, además del Sagrario, un Ecce-Homo de talla, moderno. Está decorada con lienzos de Espinosa y Orrente, con frescos de los siglos XVI y XVII. La decoración es barroca, muy escueta. Todos los retablos e imágenes se han restituido después de 1936. En el presbiterio cuenta con retablo en escayola sin decorar, de tipo clásico, con la imagen del titular en olot, fechado en 1940.

Al exterior cuenta con dos puertas: una situada a los pies de la nave, dando a la Plaza de la Iglesia, realizada en sillar bajo arco de medio punto, rematada con una hornacina con la imagen de San Lorenzo; y otra puerta adintelada al lado de la epístola, dando a la calle San Ramón, que data de 1804 y corresponde a la ampliación de la Capilla de la Comunión.



Titularidad:

La Iglesia Católica.

 

Estado de conservación:

Bueno, requiriendo labores de mantenimiento, principalmente en cubierta y fachadas.

Ermita de San Antonio Abad

Situación:

Esta situada a 300 metros del municipio, en la bifurcación de los caminos que conducen a Montaverner y Beniganim, y descansa a 380 metros al N.NW de la población.

Descripción:

Consta de una sola nave con bóveda de medio cañón, lunetos y ventanas simuladas, excepto una que da luz por encima de la puerta. La nave tiene una medición de 15’75 X 5’04 = 80’95 metros cuadrados, sin contar 1’30 metros que a cada lado tienen de fondo los altares.

Al exterior de la ermita y formando parte de la misma existen todavía dos cuerpos de edificio; el de la derecha sirvió en otro tiempo de vivienda al ermitaño y posteriormente sirvió de albergue a una familia pobre que se encargaba de la limpieza, y el de la izquierda, más conocido por el aula, fue destinado primero a escuela de niños, después a Casa de Caridad y últimamente a servir de lazareto en casos de epidemia. Entre uno y otro cuerpo de edificio hay un pórtico formado por tres arcos, que da paso al oratorio.

Aunque la licencia para realizar la ermita fue otorgada el 11 de julio de 1718, ya durante las visitas parroquiales de 1645 y 1658 estaban muy adelantados los trabajos, si bien éstos no llegaron a feliz término hasta el 28 de julio de 1721 en que D. Lorenzo Bellvis, canónigo de Valencia, bendijo la obra y celebró en ella la primera misa.

Se dio la primera enseñanza en la sala llamada el aula de la ermita hasta el año 1858 en que se traslado la escuela al casco de la población, celebrándose con gran pompa en el mismo año la inauguración del citado local para la Casa de Caridad, se colocaron al efecto 22 camas con jergón, 2 mesas y algunos bancos al cuidado del bondadoso padre, alma de la fundación, Fr. Vicente Pla, cuyo nombre alcanzó en toda la provincia justa fama y estimación por la excelencia de sus virtudes.

En la actualidad en la ermita se celebra la fiesta en honor a San Antonio Abad el día 17 de enero. Por la mañana es trasladada, procesionalmente, la imagen del Santo desde la parroquia a la ermita; en ésta se celebra una misa y después regresa, en igual forma, al templo parroquial. Terminada la misa se celebra la bendición de los animales.

Titularidad:

La Iglesia Católica.

Torre del Antiguo Palacio

Situación
Se encuentra en la Calle Presó, esquina con la Plaza La Iglesia.

Descripción
El Palacio de los Bellvís estaba emplazado en la parte alta del municipio, recayente a una plaza donde se encontraba la Iglesia, y ocupaba una extensión considerable de terreno. El edificio poseía dos torres, según tradición oral de principios del siglo XX y la denominación de alcázar hace pensar que podrían ser cuatro en origen, conformando una planta cuadrada. La torre del levante fue demolida, en parte en 1899, por amenazar ruina, y la torre de poniente lo fue en 1910 para construir una casa. El historiador local Mariano Jornet Perales en 1932 nos hace una descripción del edificio “la fábrica y espesor de los muros, la resistencia de las bóvedas y la distribución interior le daban más carácter de fortaleza que de palacio. Tenían los muros 1’55 metros de espesor y estaban compuestos de un conglomerado de gravas, llacorella y mortero, que el tiempo ha endurecido como la piedra. Las esquinas del edificio son de sillería hasta la altura de 2’50 metros, así como la puerta de entrada.
Hoy se encuentra demolido casi todo el edificio; sin embargo queda intacta su hermosa puerta ojival, de grandes dovelas, y aún puede admirarse algunos arcos apuntados de las ventanas y también de las piezas de la entrada con bóvedas de nervadura gótica, de cuyas claves se han desprendido los rosetones. La pieza de la entrada tenía, hasta no hace mucho, rótulos con inscripciones góticas en las nervadura de la bóveda, y en el friso de la portada existía el hueco como de haber sido arrancado el escudo señorial. Al Este y Sur del palacio se extiende el huerto, en el cual existe todavía la renombrada cisterna”.
En la actualidad sólo se conserva una torre adyacente, habiéndose demolido la fachada que restaba hace pocos años. En los año 80 de este último siglo se derribó la fachada, conservándose una fotografía de la misma en la ficha del inventario del Ministerio de Cultura de 1979.
La torre que permanece es una pequeña construcción de planta rectangular, de una sola altura, con gruesos muros, de sillería en una esquina, revestidos con mortero de cemento y con cubierta de teja árabe sobre cornisa de ladrillo. Tiene la consideración de Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento, por la D.A. 2ª de la L.P.H.E y la D.A.1ª de la L.P.C.V. con registro en el inventario del Ministerio de Cultura R-I-51-0010577.
Reseña histórica
Se desconoce la fecha exacta de su construcción, aunque se cree que se realizó a finales del siglo XIV, dado que el señor territorial, que hasta el año 1372 residía en Xàtiva, a fines de 1379 se instaló definitivamente en Bèlgida, en donde más tarde hace testamento y es el primero de la casa que dispone se le entierre en la Iglesia del pueblo, a pesar de la suntuosa sepultura que los Bellvís tienen en Xàtiva. Por los elementos artísticos que nos describe (aspecto militar, acceso, inscripciones góticas, bóvedas con nervaduras y claves, ventanas apuntadas) invitan a situar la construcción de la residencia señorial sobre el alcázar musulmán dentro del periodo cronológico que iría del año 1350 al 1450.
El castillo era conocido por los habitantes de Bèlgida con la denominación de Alcázar, término aplicado generalmente a castillos andalusíes de ámbito urbano. Se le menciona como castillo de Bèlgida en la narración de Martín de Viciana sobre el milagro eucarístico de Llutxent, y en diversas ocasiones a lo largo del siglo XIII, por lo que Soler Medina planteó si en tiempos de Viciana, en el siglo XVI, el desaparecido castillo de los Bellvís todavía conservaría el aspecto de fortificación musulmana.
Se trata de una fortificación nueva de vísperas de la conquista (1178-1244), cuando el estado almohade en decadencia comienza a fortificar algunos lugares estratégicos como los castillos de Vilella, Chi, Albaida y posiblemente el de Bèlgida.
El señorío perteneció a la familia Bellvís. Dª. Mallada de Entenza, viuda, poseedora del usufructo de la señoría entre los años 1348 y 1368, había fundado una colonia cristiana en Bèlgida alrededor de la primitiva Iglesia de San Lorenzo. Ella había adquirido el mero imperio o alta jurisdicción en el año 1353, y había acrecentado el valor de las posesiones con una buena gestión, viviendo seguramente retirada en Bèlgida. Es ella, según la opinión de Soler Molina, a quien se ha de atribuir la construcción del palacio. Guillermo de Bellvís, su hijo y heredero, dispuso ya, de esta manera, de un palacio donde retirarse y una iglesia donde hacerse enterrar. La baronía fue vendida por Francisco Bellvís de Centelles al Cardenal Luis Juan Milá, quien la poseyó durante cuarenta y seis años. Volvió a la familia Bellvís al recuperarla su nieto Antonio Bellvís Ferrer en 1524.

Titularidad
Municipal

Estado de conservación
La única torre restante se conserva en estado de conservación aceptable.
 

Museo Arqueológico Don Mariano Jornet Perales

Existe en el municipio un museo arqueológico dedicado a D. Mariano Jornet Perales. En el mismo se encuentran piezas halladas en el Término Municipal., que corresponden a los periodos Eneolítico, Morisco e Ibérico-Romano.

Se encuentra ubicado en el interior de la Casa de Cultura y se puede visitar todos los días laborables en horario de 16.00 a 18.00 horas.



 

Ermita del Calvario

 

Situación :

Se accede por el borde Sur del casco urbano, en dirección al Cementerio.

Descripción:

Se encuentra en un área ajardinada, mayoritariamente con cipreses, en el que se ubican los pasos de una Vía-Crucis realizado en cerámica, sobre pequeñas capillitas de obra. La Ermita constituye la estación duodécima del Calvario.

Se trata de una construcción sencilla de planta rectangular y escasa amplitud, de una sola estancia. Con fachada en calada, puerta adintelada y cubierta de teja árabe a dos aguas, con pendiente hacia los laterales y cumbrera perpendicular al frente. Los aleros están realizados con ladrillo macizo. Ligeramente elevada sobre el nivel del terreno cuenta con tres peldaños en el frente.

Fue inaugurada el 16 de diciembre de 1724.



Titularidad:

La Iglesia católica.



Estado de conservación:

Bueno.

Font Freda

Font del Grapat